Islas Griegas en 1 día: Hydra

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Cuando reservamos el viaje a Atenas, empecé a pensar en la opción de aprovechar para conocer alguna isla cercana. Estaba claro que las más famosas por su amplitud y su lejanía, no eran factibles para ver en un día, pero seguro que tenía que haber alguna cercana que nos permitiese conocer un poco el estilo isleño de Grecia.

Empecé a investigar, y mi primera opción fue buscar alguna excursión organizada, y encontré que había muchas que te llevaban a 3 islas: Hydra, Poros y Egina. Sin embargo, aunque me tenía buena pinta, finalmente pensé que prefería visitar una sola de ellas, y poder disfrutarla con calma y comer allí en un restaurante local, ya que además en las excursiones se comía en el barco y esto no me gustaba.

Menos mal que tomé esta decisión, ya que unos días antes de salir para nuestro viaje, me hice un esguince de tobillo, y de esta manera me pude tomar este día con más calma, en medio de las caminatas por Atenas.

De las 3 islas, Hydra me parecía la que mejor encajaba en lo que a mí me apetecía ver: callejuelas típicas blancas, playas de aguas cristalinas, buenas vistas… y me llamó la atención que es una isla sin coches, como medio de transporte sólo tienen barco-taxis, para llevarte hasta distintas zonas.

Una vez elegida isla, me puse a buscar cómo ir hasta allí. En la web Direct Ferries, aparece un comparador muy práctico de horarios y precios de distintas compañías. El billete nos costó 72€ ida y vuelta por persona, aunque haciendo variaciones de fechas y horarios los había más baratos.

El trayecto dura dos horas, y aunque en el billete indica que hay que embarcar una hora antes, en realidad no embarcamos con tanta antelación. Cogimos la ida a las 10.00 de la mañana (había otro a las 08.00, pero teniendo en cuenta que llegar al Pireo ya llevaba un rato, preferimos este), y la vuelta a las 18.10. Para llegar a El Pireo utilizamos la aplicación Beat, que funciona de forma similar a Uber, por lo que ya sabes de antemano lo que te van a cobrar. Nos costó 10€ cada viaje, que entre dos no está nada mal, y tardamos en llegar sobre 20-25 minutos. También existe la posibilidad de ir en metro, pero la parada está a unos 25 minutos caminando del puerto.

El viaje fue muy bien, si quieres tomar algo hay un bar en el barco. Hace un par de paradas antes de Hydra, así que hay que tener cuidado, ya que de hecho en el barco coincidimos con otros españoles que casi se bajan en la parada que no era… por megafonía anuncian de qué puerto se trata, aunque en inglés.

Al llegar a Hydra ya puedes ver las hermosas vistas del pueblo. Nada más desembarcar, nos encontramos con diversas tiendas de recuerdos, cafeterías… y lo que menos me gustó, burros para llevarte a donde quieras, o para cargar tus maletas. La verdad, no entiendo que alguien lo pueda contratar, me daban mucha pena todos en hilera al sol, alguno ya se les veía que no querían caminar, e incluso alguno cojeaba…

Islas Griegas Hydra Grecia
Hydra Grecia Islas Griegas

Lo primero que hicimos fue comenzar a callejear, sin rumbo, simplemente descubriendo todas sus calles, cada cual más bonita que la anterior. Me llamó la atención la cantidad de gatos que había, yo creo que incluso más que en Estambul que también hay muchísimos, aunque he de decir que a mí me encantan, y se les ve bien y bien mantenidos 🙂

Hydra Grecia Islas Griegas
Islas Griegas Hydra Grecia
Islas Griegas Hydra Grecia
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Después de un rato curioseando, decimos parar a comer, ya que hacía bastante calor, y así de paso bebíamos y descansábamos. En nuestro paseo previo habíamos visto un lugar con una terraza preciosa, Xeri Elia, así que decidimos comer aquí, y he de decir que creo que fue la comida más rica que comí en el viaje, ¡nos encantó!. Yo me pedí un souvlaki que estaba riquísimo, muy jugoso, y mi madre carne guisada al limón, y también estaba muy buena y muy blandita. Además, los camareros fueron muy amables.

Islas Griegas Hydra Grecia
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Después de comer decidimos ir un poco de tiendas, y así ir echando un ojo a los souvenirs, y mientras tanto fuimos tirando hacia uno de los extremos del puerto, donde hay un parque con cañones, un molino y unas vistas preciosas. Por el camino, se pueden ir viendo playas rocosas de agua cristalina, y varias terrazas muy chulas tipo chill out.

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En este lado de la isla, pero ya de vuelta en el puerto, visitamos la Iglesia de la Dormición de la Virgen María, de estilo bizantino, aunque con detalles ortodoxos (de hecho es la religión que se practica en ella). En su entrada nos encontramos con la torre del reloj, hecha completamente de mármol, cuya altura destaca sobre el resto de casitas de la isla. Entrando a través de sus arcos, llegamos a un patio precioso, lleno de soportales con pinturas en su interior. La verdad aunque intenté buscar información sobre esta iglesia, no encontré mucha cosa, me hubiese gustado poder saber un poco más sobre ella.

Islas Griegas Hydra Grecia
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Como ya sólo nos quedaba conocer el otro lado del puerto, decidimos hacer una parada para tomar un helado en una terracita, que eran todas preciosas, y después continuamos hacia el otro extremo, desde el que se puede disfrutar de una vista panorámica de todo Hydra. Si hubiésemos seguido más hacia adelante, se ve que hay bosque, probablemente también sería un recorrido chulo para hacer alguna ruta.

Hydra Grecia Islas Griegas

Finalmente, hicimos las últimas compras, nos tomamos un café, y ya embarcamos para volver a Atenas.

Hacer esta excursión fue una gran decisión, ya que fue uno de los días en los que más disfrutamos en este viaje.

Conocer más sobre mi viaje a Grecia en mis post sobre Atenas, en el día 1, y en el día 2.

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