Estambul en 3 días. Día 3

que ver en estambul en tres días

Entre la inquietud por lo que nos deparaba el día, y la tristeza por ser ya el último, empezamos nuestro tercer día en Estambul (Día 1 y Día 2).

Nuestro recorrido del tercer día incluyó:

  • Plaza Hipódromo o Plaza Sultanhamet
  • Mezquita Azul
  • Santa Sofía
  • Mezquita Sehzade
  • Mezquita Suleymaniye
  • Compras
  • Gran Bazar

Tras desayunar en el hotel, nos dirigimos caminando a nuestra primera parada, la Plaza del Hipódromo y Mezquita Azul. Aunque había planeado esta visita para el primer día, finalmente la dejamos para el último ya que quería visitarla temprano, sin embargo no conseguí llegar a la hora que quería, y ya había bastante gente.

Plaza del Hipódromo

Nosotras llegamos caminando desde el hotel, pero si no te alojas cerca, la parada del tranvía T1 Sultanhamet, está justo enfrente. Esta plaza fue un centro deportivo en el S. V, durante el imperio bizantino. Los monumentos que podemos encontrar en ella son: La Fuente Alemana, del año 1900, Obelisco Egipcio, el más antiguo, Columna Serpentina, y Columna de Constantino.

Fuente Alemana Plaza Hipódromo Estambul
Fuente Alemana
Obelisco Egipcio y Columna de Constantino
Obelisco Egipcio y Columna de Constantino
Columna Serpentina
Columna Serpentina

 

Mezquita Azul

Fue una gran decepción llegar a Estambul y ver que la Mezquita Azul estaba en obras, ya que sus cúpulas estaban cubiertas de andamios, pero todavía fue peor cuando llegamos a su interior y también lo estaba… 🙁 Esta mezquita fue hasta 2016 la única con seis minaretes, y en su interior combina elementos bizantinos con arquitectura islámica tradicional, destacando sus 20.000 azulejos en color azul en la parte superior, y sus 200 vidrieras.

Para entrar en la mezquita hay que quitarse los zapatos, y llevar las rodillas y hombros cubiertos, y las mujeres también la cabeza. Su horario de apertura es de 24 horas, aunque hay que tener cuidado con las horas del rezo, ya que permanecerá cerrada durante casi una hora. La entrada es gratuita, pero a la salida se puede dejar una voluntad si se desea.

Mezquita Azul Estambul

Esto fue lo que nos encontramos al entrar…

Mezquita Azul Estambul
Interior en obras…

Pero al menos pudimos contemplar una esquinita…

Interior Mezquita Azul
Interior Mezquita Azul

Santa Sofia

Salimos de la mezquita, y nos dirigimos a Santa Sofia, a la que accedemos simplemente cruzando un parque.

Santa Sofía Estambul
Santa Sofía Estambul

Llegamos pasadas las 10, por lo que ya había bastante gente, aún así, tampoco tuvimos que hacer mucha cola para comprar las entradas. Su precio es de 60 liras, y el horario es de 09.00 a 17.00, todos los días excepto los lunes que está cerrada.

Fue construida para ser una iglesia, pero durante el imperio otomano fue convertida en mezquita, añadiéndole cuatro minaretes. En la actualidad es un museo, desde 1935 bajo el mandato de Atatürk.

Santa Sofía
Santa Sofía

 

Santa Sofia Estambul

 

 

Santa Sofia Estambul

En la primera planta se encuentra la columna que llora, en la que dicen que puedes pedir un deseo, y si introduces tu dedo y lo giras completamente y sale húmedo, el deseo se cumplirá.

Columna húmeda Santa Sofía
Columna húmeda

Para acceder a la segunda planta, hay que subir por unas cuantas rampas, por las que hay que tener cuidado ya que los adoquines están muy desgastados y se puede resbalar.

Rampa acceso al segundo piso Santa Sofía
Rampa acceso al segundo piso

segunda planta santa sofia

Segunda Planta Santa Sofía

 

Mezquita Sehzade

Tras salir de Santa Sofía, fuimos a tomar un café para reponer energías, y dado que nuestra siguiente parada era la Mezquita Suleymaniye y estaba un poco alejada, decidimos coger un taxi. Nos bajamos y comenzamos a ver la mezquita, y al salir y revisar el mapa para ir al siguiente punto, algo no me cuadraba… pregunté a un policía que había por allí, y me dijo que esta no era la mezquita que yo pensaba, sino la Sehzade… sin embargo en ese momento no nos importó, la mezquita era muy bonita, y encima no había casi gente, así que la pudimos disfrutar tranquilas.

Mezquita Sehzade
Mezquita Sehzade
Mezquita Sehzade
Asientos para lavarse antes de rezar

Mezquita Suleymaniye

Como no estaba muy lejos, decidimos ir caminando desde la anterior mezquita hasta la Suleymaniye, la más grande de la ciudad, y situada en la tercera colina de Estambul.

Fuimos atravesando la zona universitaria, por lo que había mucho ambiente, y volvimos a hacer una parada para tomar algo e ir al baño.

Por fin llegamos a la Mezquita que era nuestro objetivo desde hacía un buen rato, con taaaaan mala suerte, que nos cerraron la puerta en nuestras narices porque era la hora del rezo…. Barajamos la idea de esperar, pero ya se acercaba la hora de comer y estábamos cansadas, así que nos fuimos, desde luego con mucha rabia.

Entrada Mezquita Suleymaniye
Entrada Mezquita Suleymaniye
Mezquita Suleymaniye
Mezquita Suleymaniye

Había visto que en esta zona había calles muy chulas, así que antes de buscar donde comer, callejeamos un poco.

Estambul

Estambul

 

Después de comer, mi madre quiso descansar un poco en el hotel, así que yo aproveché para ir a dar un paseo y comprar algunos recuerdos. Por si en algún momento os pudiese surgir la duda, en todo momento me he sentido muy segura por Estambul, incluso en calles menos transitadas.

Gran Bazar

Y ya nuestra última visita… el Gran Bazar. Situado muy cerca de nuestro hotel, fuimos hasta allí caminando, y conforme te vas acercando, ya vas notando el ambiente y el movimiento.

El Gran Bazar tiene más de 58 calles y 4000 puestos, y también en su interior hay varios patios con mucho encanto, por lo que destinamos el resto de la tarde a recorrerlo.

Patio en el Gran Bazar
Patio en el Gran Bazar

Gran Bazar

Gran Bazar

Me sorprendió que en los puestos más chulos, por ejemplo los típicos con las famosas lámparas estilo oriental, había carteles de prohibido hacer fotos.

Después de atravesar decenas de calles, pusimos fin a esta visita y nos dirigimos a cenar a Nurs et Sandal, un restaurante que está al lado de una de las entradas, que nos gustó mucho.

Al finalizar la cena, ya nos fuimos al hotel, nos quedaba mucho que ordenar antes de hacer las maletas, ya que al día siguiente nos tendríamos que levantar muy temprano para llegar al aeropuerto.

Nos fuimos de esta ciudad más que encantadas, teníamos altas las expectativas, pero las superó con creces, por todo el encanto que rebosan sus calles, sus monumentos, su comida, su gente… Hay tantos destinos que me gustaría visitar, que no suelo ser muy partidaria de repetir los que ya he visto, sin embargo Estambul sería uno de los que no me importaría volver a ver, y ampliarlo a otras zonas de Turquía.

 

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