Estambul: 10 cosas que hacer

Eminönü, barrio donde se encuentra el puerto de Estambul

No soy muy fan de las listas de “imprescindibles” para los viajes por dos razones. La primera, muchas veces se consideran sitios que a mí no me llaman la atención, y cuando estoy organizando la ruta, me molesta no incluirlo, porque todo el mundo dice que hay que ir. La segunda, si ya he ido a ese destino, y vuelvo y me dicen si no he ido a tal sitio… es como… ¡maldita sea, no fui! Jajaja. Así que cada cuál que visite lo que le apetezca y pueda.

Sin embargo, mentiría si dijera que no me encanta recurrir a estas listas cuando busco información, ya que son prácticas, cómodas, y dan una buena visión general, sobre todo en las primeras búsquedas.

Por eso, yo he decidido hacer con cada destino una lista muy pequeña, y que no sólo incluya visitas, sino también cosas para probar, experiencias… que a mí me han resultado chulas y que me han dejado los mejores recuerdos del viaje.

1. Un paseo en barco. No tiene por qué ser un tour de 2 horas por el Cuerno de Oro o por el Bósforo, también se puede recurrir a los barcos que utilizan los locales para moverse entre las distintas orillas de la ciudad, de hecho fue lo que nosotras hicimos, y aprovechar para visitar el lado asiático. Lo que sea pero recomiendo hacerlo, ya que después de pasarte tanto tiempo viendo agua por todos lados, es una perspectiva chula y un paseo relajante y muy agradable.

Ferry a Üsküdar, barrio de Estambul situado en el lado asiático
Ferry a Üsküdar, barrio de Estambul situado en el lado asiático

2. Probar el testy kebap. Tras ver continuamente las aceras repletas de las vasijas de barro utilizadas para hacer este guiso, te tienen que entrar ganas de probarlo seguro, si se comen tantos, tienen que estar buenos, jeje. Los puedes pedir de cordero o de pollo, y sólo por ver la forma de servirlo, merece la pena.

3. Visitar alguna mezquita que no sea la Mezquita Azul. En nuestro caso especialmente, porque cuando fuimos la Mezquita Azul estaba en obras (y la Mezquita Nueva también…), y no nos permitió ver esa majestuosidad de la que todo el mundo disfruta… Todas tienen algo en común, y a la vez son muy distintas, así que recomiendo entrar en varias, que además es gratis.

Mezquita Ortaköy Estambul
Mezquita Ortaköy

4, Pasear por la zona del puente Gálata. Me encantó la zona de Eminönü, en una de las orillas del puente. Es desde donde salen todos los barcos para excursiones, y me gustó sobre todo el ambiente. Tiene el puente con sus pescadores, restaurantes, los puestos flotantes en los que hacen los bocadillos de caballa con sus terracitas, y muy buenas vistas, tanto a mar como a tierra, ya que desde aquí ves la Mezquita Nueva y la Mezquita Suleimanye, y justo enfrente, el Bazar de las Especias, y al otro lado, se divisa la Torre Gálata.

Eminönü, barrio con mucha vida de Estambul
Eminönü, barrio con mucha vida de Estambul

5. Comprar recuerdos. Ya sean los típicos souvenirs, hasta otros como carteras, fundas para cojín, cuencos… por todos lados te encuentras con cosas con el ojo turco, que da suerte, desde pulseras, imanes, llaveros…. todos muy baratitos, así que yo que vosotros me agenciaba uno, ¡nunca se sabe si funcionará!

Ojo Turco
Ojo Turco

6. Visitar el lado asiático. Lo más frecuente es ir a los barrios de Uskudar y Kadıköy. Yo fui al primero, porque quería ver la Torre de la Doncella, aunque la verdad como barrio tiene mejor pinta el segundo, ya que por lo que he visto tiene muchos mercados, restaurantes… más vidilla.

Torre de la Doncella, en el Barrio de Üskudar, en el lado asiático de Estambul
Torre de la Doncella, en el Barrio de Üskudar, en el lado asiático de Estambul

7. Hacerte amig@ de toda su fauna. Sólo apto para los que les guste, claro, pero yo estuve encantada. Disfruté viendo a los perros callejeros paseando a sus anchas por la calle, tumbados al sol en cualquier esquina, viendo como la gente los cuida y los alimenta… tranquilitos y sin molestar a nadie. Todos tienen una especie de chip en la oreja, así que la ciudad se encarga de tenerlos controlados. Los gatos son mucho más intrusivos, jeje. A nosotros nos abordaron en más de una terraza, e incluso en el palacio Dolmabahce, mientras me estaba poniendo unos patucos de plástico para entrar, uno se me metió en el regazo. Para mí fue todo amor, pero para los que no les gusten los animales, reconozco que es un poco intimidatorio. También suelo fijarme mucho en los pájaros, y además de palomas y gaviotas, que están en todas partes, también los había “raros”.

Gato en la Mezquita Süleymaniye Estambul
Gato en la Mezquita Süleymaniye
Perros callejeros de Estambul en un parque, donde los locales les llevan comida
Perros callejeros de Estambul en un parque, donde los locales les llevan comida, y pájaros “raros”

8. Subir a la torre Gálata. Me encantó esta torre y sus alrededores, está al lado de la calle Istiklal, y rodeada de otras más pequeñitas y entrañables. Desde aquí dispones de vistas 360º, así que olvídate de tener que seguir buscando miradores, aquí ya lo tienes todo 😀

Torre Gálata Estambul
Torre Gálata

9. Montar en el Tünel. Es un funicular subterráneo, que se utiliza para evitar las calles empinadas hasta la Torre Gálata. Funciona desde 1875, siendo el segundo transporte suburbano más antiguo del mundo, después del metro de Londres. No digo que vayas a propósito a verlo, pero si por ejemplo vas a ir a la torre desde el puente Gálata, es una forma original de llegar a ella.

Tünel, funicular Estambul
Tünel, funicular Estambul

10. Tomar el té (o lo que sea) en alguna terraza chula. En Estambul hay muchas, las decoran con muchos colores y motivos orientales, de forma que hacen que llamen tu atención.

Y esto es todo, si tienes alguna otra sugerencia, ¡cuéntanoslo en los comentarios!

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